lunes, 17 de diciembre de 2018

RESEÑA: ARTE EN LA SANGRE


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FICHA TÉCNICA
Título: Arte en la sangre
Fecha de publicación: 2016
Autora: Bonnie MacBird
Editorial: HarperCollins
Páginas: 272
Precio: 17'90€ 
  




SINOPSIS
Sherlock Holmes, de 34 años, languidece y ha vuelto a la cocaína tras una desastrosa investigación sobre Jack el Destripador. Watson no logra consolar ni reanimar a su amigo, hasta que llega de París una carta codificada de modo extraño. Mademoiselle La Victoire, una hermosa cantante de cabaret francesa, cuenta que el hijo ilegítimo que tuvo con un lord inglés ha desaparecido y que ella ha sido atacada en las calles de Montmartre. 








MI OPINIÓN

Tenía unas ganas de leer Arte en la sangre que ni os lo imagináis. Además, es que tenía súper claro que iba a ser una lectura buenísima, porque Sherlock + París = triunfo seguro... o no. 




Vale, ahora estaréis pensando... ¿Por qué no es triunfo seguro? Pues básicamente porque este libro me ha resultado una gran decepción. Tal vez si lo hubiera leído sin haber visto previamente la serie de Sherlock me habría gustado más (un poco más, tampoco creo que supusiera una diferencia enorme, aunque sí se notaría). Y digo esto porque he encontrado cosas muy poco desarrolladas que ahora comentaré más en profundidad y otros factores que, pese a tener unas escasas 272 páginas, no han podido paliar lo poco profundo que es Arte en la sangre

En primer lugar, voy a comentar una de las cosas por las que siempre me gusta comenzar: la trama. Según la sinopsis, esta es una historia que ocurre después de que Sherlock Holmes tenga una mala experiencia con Jack el Destripador, un suceso tras el que vuelve a sus adicciones y está totalmente fuera de control. Cuando Watson se presenta de nuevo en su vida y surge un nuevo caso para el 221B de Baker Street, Sherlock se calma y retoma esta espiral de investigaciones que tan bien le viene a su salud. Más o menos es este el punto del que partimos... Solo que para mí, el asunto de Jack el Destripador es totalmente un reclamo para los lectores, porque al leer la sinopsis piensan que va a aparecer el personaje o que va a tener algo que ver en la trama y... no. No aparece ninguna vez y, de hecho, se le menciona, que yo recuerde, una vez. Me parece bastante mal en este sentido que te crees unas expectativas de lo que podría ser el caso y luego, además de que no tenga nada que ver con lo que se te decía, este sea mucho menos atrayente 💔. 

Por otro lado, la prosa de la autora me ha parecido muy común, sinceramente, nada que ver con lo que se comentaba en la contraportada sobre lo bien que imita a Doyle y refleja la época. Que no digo que no consiga una buena atmósfera de ese tiempo, pero no logra esa ambientación que hace que sientas que estás en ese siglo y hasta olvides que tienes electricidad en tu casa de lo mucho que te sumerges en la historia. Retomando el asunto de su prosa, no todo es malo, porque si hay un elemento que me ha gustado bastante del libro es que la autora ha reflejado cada cultura y lengua del sitio en el que estaban al poner frases en francés, por ejemplo, o incluir conversaciones en las que hay un choque cultural entre ingleses y franceses. Es por ello que me he metido un poco más en la lectura, pero otros elementos más importantes de la ambientación no están presentes, y pesan más según mi punto de vista los aspectos negativos que los positivos en este aspecto. 

Respecto a los personajes, son mi mayor problema con Arte en la sangre, y es que no te encariñas con absolutamente ninguno. Creía que jamás diría esto, pero es que son tan planos que me hubiera dado completamente igual si hubiera muerto Sherlock, porque no lo conocía tanto como para que me importara su muerte. Solamente por esto ya me ha dado rabia acabar la historia, pues he sentido que me ha dejado vacía, menos por algunos aspectos contados, que han remontado un poco la experiencia. El más importante (aunque no el narrador de la historia, lo que habría sido una elección fascinante para saber cómo piensa y la forma en la que pone en práctica todos sus conocimientos) es Sherlock, y, como he dicho, no sabemos mucho más de él excepto el hecho de que es inteligente y un magnífico detective. Lo peor de todo es que se da por supuesto que nos sabemos de memoria toda su historia, cómo es, sus amistades, lo que está dispuesto a hacer en ciertas situaciones, etc., pero ni tendría por qué ser así ni esto beneficia de forma alguna a la lectura. Justamente, en vez de invertir tanto tiempo en explicar cosas sobre "conspiraciones" y conversaciones irrelevantes que perfectamente se podrían quitar sin alterar el resultado, se habría de haber hecho hincapié en las personalidades de cada uno y la relación entre personajes. Menos mal que tenía siempre en mente al Sherlock de Benedict Cumberbatch, o, de lo contrario, me habría dado todavía más igual. 

Por otro lado, Watson me ha parecido el mejor de la novela, pese a que sucede lo mismo con él que con Sherlock: es más plano que una tabla. Lo que ha beneficiado mucho a la construcción de este personaje es que sea el narrador, que siempre está reflejando sus pensamientos y es esto lo que hace que lo conozcamos más en profundidad. El resto de personajes son todavía más planos (y ya es decir), pero es que son un cúmulo de clichés que terminan por parecer marionetas dedicadas a intentar que la historia vaya por donde la autora quiere. El que, dentro de lo malo, más me ha gustado, es el niño huérfano que aparece de cara al final; un personaje que ojalá hubiera sido más relevante y se hubiera quedado con Sherlock y Watson para resolver los siguientes casos. Por último, me ha desconcertado que no se incida en las verdaderas intenciones de un personaje tan implicado con Madame La Victoire como es Vidocq (no recuerdo si se escribía así, la verdad 😂). Ah, y hablando de Madame La Victoire, ella es la arquetípica mujer que está ahí como excusa para que haya alguna representación femenina y para meter un intento de potencial romance que se deja de repente de lado y no se retoma en ningún momento (tampoco esperéis que se rebele o sea autosuficiente, siempre depende de hombres de una u otra manera). En fin, menudo despropósito de igualdad de géneros. 

Para terminar, voy (por fin) a aplaudir un hecho que me ha sorprendido totalmente y que me ha parecido genial: la resolución del caso. No me lo veía venir para nada, y, aunque pensar en hipótesis sobre la persona responsable del suceso me parecía tan interesante como ordenar mi habitación, creo que de haberlo hecho tampoco habría dado con la teoría correcta. Escribiendo esto me he dado cuenta de lo poco que me ha gustado a rasgos generales el libro, que me ha quitado hasta la curiosidad y la intriga cual dementor 😲. En fin, menos mal que era corto, ha resultado a ratos entretenido y tenía citas al principio de cada capítulo (no lo he comentado, pero este ha sido uno de los aspectos que más me han gustado del libro), porque si no, habría sido de las peores lecturas de este 2018 (y ya veremos si no la pongo ahí en unas semanas, jajajaja).


PUNTUACIÓN:



CANCIÓN A LA QUE ME RECUERDA ESTE LIBRO:



Obviamente, aunque me parece un insulto compararlo, pero entenderéis que solo lo hago por los personajes y lo que implica 😂


¿Y vosotr@s, habéis leído Arte en la sangre?, ¿lo pudísteis acabar o lo abandonásteis? (esto último es broma, que conste, JAJAJAJA). Contádmelo en los comentarios ;)



2 comentarios:

  1. Hola gracias por la recomendación pero no me llama la atención. Saludos.

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  2. ¡Hola! Menos mal que no te llama la atención, porque para mí ha sido una lectura muy decepcionante �� Gracias a ti, ¡saludos!

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